CATÁLOGO  
 
 
  RESEÑAS ANTERIORES  
     
  Las Cosas y sus Nombres: Apostar  
  Jesús Carnerero  
     
     
  Las Cosas y sus Nombres: Promoción  
  Jesús Carnerero  
     
     
  Las Cosas y sus Nombres: Incertidumbre  
  Jesús Carnerero  
     
     
  Las Cosas y sus Nombres: Umami  
  Jesús Carnerero  
     
     
  Las Cosas y sus Nombres: Compaginar  
  Jesús Carnerero  
     
     
  Los Viajeros. 25 años de ciencia ficción mexicana  
  Bernardo Fernández (BEF)  
     
     
  Rebelión en la Granja  
  George Orwell  
     
     
  Más allá del horizonte  
  Purificación Estarli  
     
     
  Los Años Falsos  
  Josefina Vicens  
     
     
  Max, el alemán perfecto que resultó ser un tanto imperfecto.  
  Sarah Cohen-Scali  
     
     
  Las Crónicas de Wildwood  
  Colin Meloy  
     
     
  Memorias de mis putas tristes  
  Gabriel García Márquez  
     
     
  Un grito de amor desde el centro del mundo  
  Kyoichi Katayama  
     
     
  El Psicoanalista  
  John Katzenbatch  
     
     
  Ensayo sobre la Ceguera  
  José Saramago  
     
     
  Tiempos Difíciles  
  Charles Dickens  
     
     
  Del Arte de la Guerra, Empredurismo y otros artilugios  
  Sun Tzu y Keith Smith  
     
     
  Viaje a la Luna  
  Julio Verne  
     
     
  Otros Libertinos  
  Pier Vittorio Tondelli  
     
     
  Sentido y Sensibilidad  
  Jane Austen  
     
 
 
Las Cosas y sus Nombres: Umami
Jesús Carnerero
 

UMAMI: uno de los cinco sabores básicos, sutil pero de regusto prolongado y difícil de describir. Característica común de alimentos como el marisco, la salsa de soja, el té verde o los tomates.

 

Pronto se cumplirá un año de la publicación de mi última novela. Van tres. Espero que pronto sean cuatro.

Y cuesta creer que mucho de lo vivido haya sucedido.

¿Mucho? ¡Todo!

Vaivén, estar arriba y abajo en un lado y en el contrario en cuestión de minutos, tener un pie posado en tierra firme y el otro hundiéndose en arenas movedizas.

-Salir en medios de Sudamérica/Desconocido en pueblos de alrededor.

-Racha espectacular de ventas/Fallo técnico impide que esas ventas cuenten para los rankings.

-Conocer personas (a muchas ya debería conocerlas) que te han leído, a las que le has gustado y que te felicitan/Ciertos amigos-familiares-allegados no muestran ningún interés-(ya) no usan las redes y no se han enterado de que has publicado nada-alegan que su economía está mal-no se manifiestan y encubren el tema como si se tratase de un tabú.

-Repartir casi 2000 copias/Que nadie dé señales de lectura-que alguien las dé afirmando que ha sido la rehostia-que otro alguien las dé y que la rehostia sea la remierda.

-Negro-Blanco.

-Sentir que cuando publique de nuevo empezaré desde cero.

GRIS.

Parece que ser autor independiente tiene estas cosas. Y cuesta saber por qué pasan.

Si te vence el cansancio sintiendo que no te compensa… es jodido. Si la inspiración te acompaña… es una putada. Describir el sabor de tu boca… es complicado.

Todo sabe… como el tomate. Te gusta… o no.

Y a mí me encantan.

No preguntéis por qué.