CATÁLOGO  
 
 
  RESEÑAS ANTERIORES  
     
  Las Cosas y sus Nombres: Apostar  
  Jesús Carnerero  
     
     
  Las Cosas y sus Nombres: Promoción  
  Jesús Carnerero  
     
     
  Las Cosas y sus Nombres: Incertidumbre  
  Jesús Carnerero  
     
     
  Las Cosas y sus Nombres: Umami  
  Jesús Carnerero  
     
     
  Las Cosas y sus Nombres: Compaginar  
  Jesús Carnerero  
     
     
  Los Viajeros. 25 años de ciencia ficción mexicana  
  Bernardo Fernández (BEF)  
     
     
  Rebelión en la Granja  
  George Orwell  
     
     
  Más allá del horizonte  
  Purificación Estarli  
     
     
  Los Años Falsos  
  Josefina Vicens  
     
     
  Max, el alemán perfecto que resultó ser un tanto imperfecto.  
  Sarah Cohen-Scali  
     
     
  Las Crónicas de Wildwood  
  Colin Meloy  
     
     
  Memorias de mis putas tristes  
  Gabriel García Márquez  
     
     
  Un grito de amor desde el centro del mundo  
  Kyoichi Katayama  
     
     
  El Psicoanalista  
  John Katzenbatch  
     
     
  Ensayo sobre la Ceguera  
  José Saramago  
     
     
  Tiempos Difíciles  
  Charles Dickens  
     
     
  Del Arte de la Guerra, Empredurismo y otros artilugios  
  Sun Tzu y Keith Smith  
     
     
  Viaje a la Luna  
  Julio Verne  
     
     
  Otros Libertinos  
  Pier Vittorio Tondelli  
     
     
  Sentido y Sensibilidad  
  Jane Austen  
     
 
 
Las Cosas y sus Nombres: Compaginar
Jesús Carnerero
 

COMPAGINAR: Poner en buen orden cosas que tienen alguna conexión o relación mutua.

 

Las 18:30 de un ¿martes? Tanto da: cansancio manda. Aunque no haya sido un día especialmente movido.

Mañana. Sí, mañana. No hace falta que sea a diario.

Mañana (es decir hoy, o lo que es lo mismo, cualquier otro día): mil cosas, un día especialmente jodid movido. Más de las 18:30.

Será mañana sin falta.

Día siguiente: trabajo manda, tarde perdida, tendrá que ser mañana.

Día siguiente del día siguiente (o al otro): has dormido mal=siesta=ya es tarde (más de las 18:30) Y para un par de horas no te vas a poner.

Mañana.

¿Mañana? Si, mañana. Sí, falta me hace.

Mañana: JAQUECA (¡Gracias, genética!) K.O. Técnico. Tendrá que ser…

Fin de semana: tiempo libre-horas-motivación-descanso.

Y en eso se te va el sábado, en descansar. Y en hacer la compra. Y en poner en orden la vida.

-Y en…

-Y en…

-Y en…

Y llega el domingo. Y no has hecho nada. Y sólo tienes el domingo para hacer algo.

¡Y no puedes permitirte no hacer nada, AHORA NO!

Porque si ahora, con trabajo/sueldo/rutina, no haces nada, ¿qué pasará cuando todo eso pase, cuando no haya nada de todo eso?

Porque si ahora que has conseguido adquirir hábito (comentan (hay estudios realizados al respecto) que son necesarios 66 días para crearlo) no le sacas partido, puedes perderlo (¿Cuántos días hacen falta para perder un hábito? ¿Se puede perder un hábito?)

No sé si habré pasado 66 días seguidos escribiendo… Diría que sí… En los últimos 3-4 años es una de las actividades a la que más tiempo/esfuerzo/ganas he dedicado, así que las cuentas pueden salir… Pero (sin el menor ánimo de engalanarme con medallas) SÍ que tengo la enorme suerte de sentarme (si TODO está a mi favor), observar la hoja en blanco, teclear… y ESCRIBIR (teclear≠ESCRIBIR)

Me parece de mal gusto (y Peligroso) tentar a la suerte jugar a desperdiciarlo=no dedicarle tiempo/esfuerzo/ganas/LETRAS: por lo que me ha costado tenerlo; por lo que he hecho por tenerlo; POR LO JODID TREMENDAMENTE BIEN QUE TE HACE SENTIR PODER SENTARTE Y…

… Y ESCRIBIR.

Y en esa lucha estoy: conectando/relacionando ESCRIBIR-resto de mi vida.